Declaración del NCPN sobre las elecciones del 15 de mayo de 2002 en Holanda.

Ámsterdam, el 17 de mayo de 2002

Un cambio abrupto hacia la derecha en Holanda.

El electorado quiere cambios y no se atreve a tomar demasiados riesgos.

Solamente la lucha de clase con redoblada intensidad en los barrios y las plantas de trabajo, en cooperación con la izquierda dará una perspectiva positiva al malestar de la gente.

Muy probablemente se formará una coalición de CDA (democristianos), VVD (liberales) y el LPF (el partido del asesinado político Pim Fortuyn, el día 6 de mayo de 2002). De los 150 escaños en la Cámara baja tienen una amplia mayoría con 93 escaños. Una opción de la izquierda será imposible para algún tiempo. Las organizaciones patronales están contentas.

El directivo del NCPN felicita al SP (partido socialista) que subió de 5 a 9 escaños. La mayoría de derecha solo se puede combatir con éxito cuando toda la izquierda coopere dentro y fuera de la Cámara.

La población holandesa ha sancionado la política del ex gobierno "púrpura"*. Su política poco abierta con las normas neoliberales de la UE fue rechazada en masa. No ha satisfecho las necesidades concretas de la mayoría de la gente. La expansión económica solamente ha mejorado la posición de los accionistas más poderosos y de sus gerentes con los cargos más altos. Sin embargo gran parte del pueblo ha visto paralizarse su poder adquisitivo y empeorar los servicios colectivos. La justa rabia de muchas capas de la población por el favoritismo, la apropiación de opciones por los mánagers, los ataques continuos al nivel de vida, hicieron que mucha gente ya no creía en el gobierno púrpura. El ataque al orden establecido también vino de la derecha, que no quería más regulaciones y normativas. Estos dos procesos causaron el actual gran cambio político.

El gobierno púrpura no ha resuelto los problemas de la sanidad, del transporte público y de la enseñanza. Por la sensación de inseguridad y falta de perspectiva gran parte de la población estaba lista para creer en la política de lideres derechistas populistas como Pim Fortuyn, quien señaló los limites de la administración pública dentro del capitalismo. Pero, después de su asesinato terrorista del día 6 de mayo el debate de los partidos políticos se fijó solamente en un llamamiento para ir a votar. El iniciado debate sobre la llamada renovación se limitó a una especie de histeria masiva alrededor de la persona de Fortuyn. Gran parte de la población ha buscado seguridad eligiendo al joven y nuevo cabeza de la lista de los democristianos (CDA), Balkenende. Prefiriendo seguridad sobre la aventura insegura de la Lista de Fortuyn.

La pérdida de los socialdemócratas (PvdA) es causada por el hecho que eran ellos que tomaron la iniciativa de las grandes privatizaciones, las medidas de reducción de gastos y empeoramientos para la población. Los socialdemócratas eran de gran apoyo para el capital mientras lograron hacer aceptar la población los empeoramientos. La socialdemocracia no tiene nada que ofrecer a la población en el capitalismo globalizado sin un fuerte movimiento obrero. Por la corriente fría que sopla en Europa como consecuencia de fusiones, cierres y reducimientos hace falta una resistencia fuerte contra el capital en lugar de una colaboración con el capital. La socialdemocracia, yendo mucho a la derecha, no tiene que ofrecer nada a la población. Mientras abandonado con razón por gran parte del electorado, para los ricos también ha perdido importancia y Kok (el ex ministro presidente) tenía que irse. Cooperación de partidos y movimientos de izquierda y progresistas, dentro, pero en especial fuera del parlamento, podrá significar una perspectiva para la mayoría de la gente.

El combate por el poder entre los diferentes grupos del capital está en plena intensidad. El gobierno de Bush ha causado un notable acelaración y profundización en la lucha por los mercados, los recursos y la mano de obra barata. Cada vez más se habla de guerras comerciales entre, en especial, La UE y Los EE UU. La más reciente es la del acero. Aunque el capitalismo entre si está en una lucha por el poder, roba conjuntamente y rápidamente lo queda por robar, hasta en los rincones más pequeños del planeta. En este momento vivimos en un mundo turbulento y peligroso. Los "despilfarros" (según los ricos) servicios colectivos serán destruidos más rápidamente que nunca.

El capital europeo está frente de dos grandes desafíos, los cuales tienen una cosa en común. La guerra comercial con los EE UU le fuerza a desmantelar y bajar los salarios, servicios sociales y logros democráticos con gran velocidad. Competir con los EE UU solamente será posible si las circunstancias social económicas en Europa son peores que en los EE UU, donde ya millones de americanos viven en circunstancias miserables. Todo lo que significa un obstáculo para ampliar los beneficios y rendimientos será derribado. Esta nueva política, que se fija en romper todos los contratos sociales en el Europa de después de la Segunda Guerra Mundial, se distancia de todo lo que parece un poco al Estado providencia. Para el capital europeo es ganar o perder.

El ataque de derecha se aprovecha conscientemente de la ilusión de que las decisiones se toman en la política. Se supone que la política necesitaría una renovación. Pero solamente el parlamento se renovará. La influencia decisiva de la economía del mercado en la política y la sociedad se niega, ocultando la dictadura del capital.

Los medios de comunicación se han comercializado en los últimos años y ya no tienen control y participación pública. Solamente el índice de audiencia y los intereses de los prestamistas y dueños cuentan. Ya no cuentan ideales, valores o normas. La tarea educativa es un tabú. Aquel loar debemos cuyo pan comemos... El periodista nuevo tiene que apuntarse la mayoría de los tantos, para su jefe y el mismo. Con Fortuyn lo podía. Su popularidad ha crecido tan rápidamente por dos razones: Su populismo arrogante y fácil aumentó los índices de audiencia y su mensaje derechista era conforme los intereses de la política del poder. El resultado fue un show verdadero. Debates entre las cabezas de las listas como un espectáculo popular. Los políticos tenían que actuar como animadores de un concurso. ¿Cómo lo digo? ha sido más importante de ¿qué es lo que digo?, política como un show americano. Después de su muerte aun más.

La televisión deja entrar un mundo falso en las casas, con contradicciones falsas y problemas falsos. El electorado es manipulado fácilmente de esta forma. Mucha gente piensa que trata de política, mientras no entiende cuales son los verdaderos asuntos de poder. Esta forma de política ya es común en los EE UU con la consecuencia de que solamente una tercera parte de la población estadounidense acude a las urnas. El resultado conocemos y se llama Bush.

El NCPN apunta que los verdaderos problemas no se tocan así. El rechazo masivo y abrupto de "púrpura" muestra el abismo entre la imagen que trasmiten los medios de comunicación y la realidad de la calle y las plantas de trabajo, igual como gran parte del electorado lo experimenta.

El NCPN llama a la izquierda para ganar la confianza de la población: en los barrios y plantas de trabajo, donde viven y trabajan la gente en realidad. El mismo día del debacle de "púrpura", la población de Ámsterdam dijo basta a la privatización del transporte público de esta ciudad. Una campaña bien organizada en la base llegó a una victoria. Solamente de esta forma se puede arreglar el vinculo entre población y partidos políticos de izquierda. De eso tendría que aprender la socialdemocracia, no solamente el PvdA, sino también los sindicatos. La élite del sindicato llamó, poco antes de las elecciones, a una moderación salarial y cayó en la trampa de los patrones y partidos de derecha.

Del inicio Fortuyn estaba puesto en posición de ataque contra el PVDA, contra Melkert (presidente de este partido) y contra Kok (ex ministro presidente). El acuerdo de Wassenaar, en que arreglaron la paz entre las clases, ya no vale. Para poder seguir con la profundización de la política neoliberal del VVD (liberales) "púrpura" había sido un obstáculo. Un nuevo gobierno de VVD, junto al CDA (democristianos) y LPF (Lista Pim Fortuyn) tendrá que prorrogar y profundizar esta política.

La WAO ( Ley sobre incapacidad laboral) tendrá que ser abolida; Los fondos de pensiones tendrán que ser abiertos; Los contratos laborales más flexibles; Las carreteras abiertas para el transporte de mercancías, los salarios más bajos para poder competir con los EE UU ( y Japón); los servicios sociales ya no serán accesibles para todos y no hace falta aumentar los presupuestos. Solamente los adinerados mantienen el derecho de enseñanza de calidad, sanidad y transportarse rápidamente. Es lo que tenía que hacer Fortuyn. Para fijar la atención a otra cosa Fortuyn se prestó para avivar la xenofobia con charlas racistas y discutió el articulo primero de la Constitución (todos son iguales y tienen los mismos derechos, prohibición de discriminación por raza, religión ...). Es de mayor importancia que la lucha anticapitalista va junto a la lucha antirracista. Los trabajadores, igual donde nacieron, no tienen que ser divididos por charlas racistas. Solamente la lucha conjuntamente contra la explotación capitalista en Holanda y en el mundo puede cambiar la situación. La izquierda tendrá que poner como uno de los puntos más importantes en la agenda la unidad de la clase obrera.

Fortuyn funcionó para romper las relaciones políticas en Holanda y sustituirlas por un modelo americano. Últimamente los costos laborales han aumentado menos por los ataques del capital; en la UE; despedidos masivos y reducciones de sueldo. ¿Y dónde han subido menos los costos laborales? En la Italia de Berlusconi. Cuanto más bajos los costos laborales, más alta la explotación. En el tercer trimestre de 2001 Holanda tuvo un aumento de estos costos del 5%, demasiado según las organizaciones patronales.

La pregunta ahora queda que si el modelo de consenso de Holanda será explotado completamente o si se mantendrá, aceptando las promesas a los sindicatos. La derecha manda en este momento. Pero salga lo que salga, el capital globalizado está en una lucha de vida o muerte, por lo que la polarización en Holanda aumentará. La lucha de clase ha vuelto a la agenda.

* púrpura (paars en holandés) por su composición de socialdemócratas y liberales.